Valor pasado y presente de nuestra flora

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La Comarca de Cartagena ha sufrido desde los primeros pobladores hasta nuestros días, intercalando breves periodos de sosiego,  una explotación desmedida de sus recursos naturales. A pesar de las alteraciones producidas a lo largo de la historia, y su extrema reducción cuantitativamente hablando, cualitativamente, la riqueza de su biodiversidad actual no encuentra comparativa en el continente europeo

Cartagena y su comarca poseen uno de los enclaves con mayor biodiversidad del continente europeo. Comprendido entre el litoral costero de la provincia marítima de Cartagena  y continuando por la de Almería, este tramo de costa mediterránea tiene las cualidades específicas para dar cabida a un vasto elenco de especies; Una primavera  constante permitida por sus suaves temperaturas solamente  interrumpidas por las altas temperaturas en época estival  que tan solo en ocasiones excepcionales da pie a heladas, una naturaleza que por propia evolución se ha adaptado increíblemente al sometimiento casi constante a la aridez y al fuego. La carencia de precipitaciones y su gran variación a lo largo del litoral,  hacen de Cabo Tiñoso y zona de Peñas Blancas uno de los lugares más áridos de España con 183 mm/año frente a los  364 mm/año que se recogen en la parte Oeste de la Comarca, concretamente en otro parque regional, el de Calblanque. Esta carencia de precipitaciones es suplida por la humedad del mar que nutre la tierra del agua necesaria para la supervivencia de la flora a través de un fenómeno conocido como lluvia horizontal permitiendo que perviva este particular ecosistema que está compuesto en líneas generales,  por el bosque tradicional mediterráneo, y en lo particular, por una gran cantidad de endemismos e iberoafricanismos  presentes únicamente en estos confines del mediterráneo y que confieren la singularidad como ecosistema a esta comarca.

En líneas generales, en el bosque mediterráneo litoral predomina el pino carrasco y la encina, este último, presente en contadas localizaciones pese a que antaño, se sabe con certeza que fue una especie más abundante en el litoral y en su comarca. Tiene un sotobosque leñoso, espinoso y aromático con especies perennifolias como el lentisco, el palmito (única palmera europea) la coscoja, el aladierno  y en los claros las jaras, el romero, el tomillo y el esparto. En ramblas se encuentran en gran cantidad baladres y tarays. En zonas húmedas: enebros, sabinas, madroños, Aristolochia Baética, llegándose  a encontrar  vestigios de quejigos.

En líneas particulares, citando algunas de las especies que hacen genuino este ecosistema dentro del bosque mediterráneo tradicional, tendríamos que empezar hablando de los endemismos presentes en las sierras litorales que la dotan de esa genuina biodiversidad a nuestro entorno, destacando:…